Ultimas cuatro ciudades (y capitales) de Europa, de entre las muchas que existen. Pero me parece que estas son las ciudades más apetecibles del continente tanto para aquellos que ya las conocen como para quienes lo harán por vez primera.
Copenhague, en Dinamarca, es una ciudad de grandes atractivos, sobre todo arquitectónicos. Gran parte de ellos se ven a simple vista, con las etatuas y fuentes que dominan los espacios públicos de la ciudad. Hay tours que te llevarán a conocer los lugares más populares, así como puedes encontrar por tu propia cuenta aquellos más escondidos, pero no menos bellos.
Moscú es una de las grandes desconocidas del continente europeo en materia de turismo, debido a tantos años de comunismo que cerraron el país a la llegada de turistas y, como no, al excesivo frío que hace en invierno.
Pero Moscú es una joya arquitectónica en sí misma. Con edificios únicos, herederos del comunismo, y otros que recuerdan a la era zarista, da la impresión de que el visitante viaja en el tiempo, un tiempo que entremezcla civilizaciones.
Comenzamos con esta entrada un recorrido por las 10 capitales más claras y exclusivas de Europa, sitios donde la tradición y la modernidad se mezcla para ofrecer decenas de opciones turísticas para adentrarse en la historia de los lugares al mismo tiempo que pasarla bien.
La primera y más cara es Moscú, la capital de Rusia, una ciudad que ha sufrido y disfrutado de los avatares de la historia, especialmente la del siglo XX. Quizá debamos empezar un recorrido moscovita por la Plaza Roja, un símbolo de la ciudad, tercera en tamaño en el mundo.
Moscú es una de esas joyas arquitectónicas, sociales y políticas que aún nos quedan en Europa, y que todavía no han sido (al menos no del todo) absorbidas por el régimen consumistas y absolutamente capitalista que domina el resto de Europa.
Pasear por el centro de Moscú es vivir una combinación de contrastes de difícil digestión. Su más de 10 millones de habitantes se entremezclan con los edificios contemporáneos, envidia de la arquitectura de cualquier país, y aquellos que aún conservan la herencia comunista.