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Esta es Praga. Al fondo, sus edificios legendarios. No aparece el puente de San Carlos, pero sí el milenario Moldava, el río que cruza la ciudad y la define de una margen a otra. El cielo aún no está totalmente oscuro, pero ya las luces se han prendido: comienza a reflejarse otra ciudad en las aguas.
Otro río, otra ciudad. Esta es Florencia y el Arno la divide en dos. La capital toscana fue la cuna del renacimiento, y esa herencia se puede ver a simple vista, incluso en esta foto, con su arquitectura. Este atardecer es también precioso.
París. En el fondo la Torre Eiffel y un cielo rojizo que se apodera de todo. La capital francesa ofrece imágenes como ésta. Encantadora desde donde se la mire, París es además de una ciudad con un fuerte aparato turístico un milagro de la naturaleza en las horas finales de la tarde. |



