nov
04
2008

La ciudad africana de Tunez, capital del Estado del mismo nombre, ofrece una extraordinaria riqueza arquitectónica que viene desde tiempos remotos, aún cuando la ciudad era lo que fue la antigua y pujante Cartago.
Los estilos arquitectónicos abarcan desde los aportes púnicos y romanos, en lo que son los grandes edificios históricos de la ciudad, hasta las casas alpinas de tejas rojas. Es característica de la ciudad la arquitectura islámica de las medinas árabes.
En Túnez se han descubierto gran número de mosaicos en un excelente estado de conservación gracias a su clima cálido y seco. Los mismos datan de los siglos II al VI y proceden en su mayoría de casas privadas y baños públicos. El Museo del Bardo dispone de una magnífica colección de ellos.
La medina es el centro de la ciudad: es un grupo de callejuelas y pasadizos cubiertos. Por su parte, la ciudad moderna está atravesada por la gran avenida Bourguiba, cuyos edificios de estilo colonial de principios de siglo contrasta vivamente con la arquitectura de lo que vino a llamarse la ciudad de los indígenas.