![]() Toda visita por Lisboa que se precie de visita turística debe comenzar en la Plaza de los Restauradores, situada en el centro de la ciudad, donde, aparte de disfrutar de la belleza arquitectónica de los edificios, se puede contemplar la estación de tren de Rossio, de estilo modernista y que supone una revolución en lo que a concepto de estación se refiere por sus formas revolucionarias. Al lado de la estación te encontrarás la ‘Plaza del Rossio’ donde iniciarás tu entrada a la zona más famosa de la ciudad lusitana, como es ‘la Baixa’. Allí podrás pasear por calles angostas, repletas de comercios y edificios de arquitectura portuguesa (no te pierdas la ‘Rua Augusta’, un auténtico placer si eres aficionado a la arquitectura).
![]() Después, en la ‘Plaza del Comercio’ podrás subirte al ascensor (un habitáculo de cristal que te permitirá tener una vista privilegiada de toda Lisboa), pero eso sí, no compres el ticket dentro del ascensor, porque te saldrá más caro. Recuerda que hay taquillas en la parte posterior del edificio que da soporte al ascensor. Ahora, toma el tranvía 28 hasta el ‘Castillo de San Jorge’, conocido por ser la fortaleza que protegía la ciudad en la época medieval, y que, al estar situado en un alto, te permitirá contemplar las puestas de sol más bonitas que jamás hayas podido ver en tu vida. Por último, al regresar a ‘la Baixa’ no dejes de tomarte una cerveza (o lo que prefieras) en la terraza del bar Chapitó, con un buen ‘bacalao portugués’. |
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